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lunes, 23 de junio de 2014

Jorge Lovera, instructor del Club Guerrero Kenpo Karate "Empecé en american kenpo y creo que me moriré en el american kenpo"

Jorge Lovera es cinturón negro primer dan en american kenpo karate, e instructor del “Club Guerrero Kenpo Karate”. Cuando no está en el tatami se desempeña como supervisor en terreno para una empresa valdiviana de seguridad llamada Segurmar. Fue el responsable de organizar la visita del profesor argentino de kenpo, José Negreira, y hoy nos concede una entrevista para Sendero Marcial.

 ¿Cuál es su trayectoria en las artes marciales? 

Bueno, mi trayectoria en las artes marciales parte en el año 2002, alrededor de los 25 o 26 años. Nace específicamente en Kenpo Karate Valdivia, dirigida por el profesor Carlos Pérez Castro, que fue uno de los que inauguró las artes marciales del american kenpo aquí en Valdivia. Como te digo, a principios de 2002, representando en ese momento a la WKKA (Worldwide Kenpo Karate Association). Ahí parto entrenando en las artes marciales, hasta el día de hoy. 

¿Cómo conoció al profesor Negreira? 
El profesor Negreira tiene una trayectoria bastante amplia a nivel sudamericano, internacional también obviamente. Una calidad técnica excelente, muy buena. Es muy pedagógico para la enseñanza, por lo cual la gente está muy contenta. En este seminario hubo una gran participación del alumnado y toda la gente contenta, y lo que hace en el fondo es dejar en claro todo el nivel técnico que el maneja. 

¿Vinieron de otras escuelas también? 

No, en esta oportunidad solamente fue la escuela de nosotros, fue un seminario cerrado, solamente para alumnado y gente que pertenece de alguna u otra manera, y está ligada a nuestro grupo. Ya en los siguientes seminarios, ahora vamos a tener uno en la segunda o tercera semana de julio de 2014, van a ser abiertos para toda la comunidad y las escuelas de artes marciales de la región.  

¿Qué impresiones dejó el seminario en cuanto al trabajo que les falta por realizar? 


Bueno,  que es lo que nos deja como enseñanza este seminario? Primero que nada nos deja una tarea que es seguir trabajando, seguir perfeccionándose en lo que uno está haciendo. Hay muchas cosas que hay que trabajar, pero yo tuve una evaluación cerrada en la escuela por parte de mi maestro en la cual me encontró bien en lo que yo manejo, en la materia que estamos trabajando, pero obviamente hay que hacer arreglos, modificar ciertas cosas que han ido evolucionando con el tiempo.  

¿Cómo qué por ejemplo?  

Las técnicas, son estándar a nivel internacional, por decirte un nombre: "flashing mace", es aquí en Chile como se hace de la misma manera en Estados Unidos, a nivel sudamericano, en todas partes se hace de la misma manera. 

¿Las técnicas han cambiado desde la última vez que ustedes las vieron? Entonces se van actualizando...


Exactamente, eso es lo que tiene el american kenpo, que se va actualizando, también tiene que ver con el tema de lo que es la visión que tiene cada maestro en el arte, para como lo entiende y como lo enseña. Pero las técnicas son estándar a nivel internacional. 

Aquí por ejemplo viene un maestro de Argentina y dicta un seminario, pero lo mismo no ocurre hacia afuera... Es raro que alguien desde aquí vaya a dictar seminarios afuera. ¿Qué falta aquí en Valdivia para que pueda pasar eso? 

A ver, ¿qué es lo que falta? Si tu me lo preguntas yo diría lo siguiente... Primero que nada falta que dejemos de repente los egos de lado, en el hecho de decir muchas veces un instructor no tiene la capacidad para decir "me falta", o "tengo que seguir entrenando, tengo que seguir aprendiendo". Mientras no se logre eso, tomar conciencia de cada profesor, va a ser muy difícil que lleguemos a dictar seminarios a otras partes. Ahora si tu me lo dices desde el punto de vista personal, yo recién estoy empezando. Yo para los 12 o 13 años que llevo de práctica te puedo decir “hoy día estoy comenzando nuevamente”, ¿me entiendes?. Entonces si yo te dijera: "yo voy a dictar un seminario, en tal y tal lado", te estoy mintiendo, y a lo mejor van a pasar 5 o 7 años y todavía no voy a dictar un seminario. O sea, todo lo verá el tiempo, todo será de acuerdo al empeño  que ponga al aprender el arte. Pero para hacer un seminario tienes que conocer a la perfección esto. Sin embargo me gustaría señalar que el profesor Hugo Valdés (vale tudo, jiu-jitsu) ha salido varias veces a dictar seminarios fuera de la región, e incluso a el grupo táctico de nuestra región, y yo tuve el honor de acompañarlo en calidad de monitor.

¿Cómo siente que se reconoce un buen maestro de kenpo? 

Primero que nada, tu te das cuenta en el manejo teórico, pero a la vez acompañado de la práctica. Si te falta una de ellas dos, no eres un maestro. O sea, teoría más práctica, o en este caso, teoría y práctica que tú la lleves al tatami, o a la técnica en si, eso te hace reconocer a un maestro. 

Y una pregunta más personal... ¿Por qué eligió el kenpo como camino a seguir?

Bueno el kenpo fue mi inicio en las artes marciales, como te digo, yo nunca antes había practicado ningún tema de arte marcial, mi cuna es el american kenpo. Yo en todas partes digo que mi formador inicial en las artes marciales es el profesor Carlos Pérez, director de la kenpo karate Valdivia. He entrenado con otros profesores, he entrenado jiu-jitsu, he practicado karate kyokushin, pero siempre mi norte ha sido el american kenpo. Las otras artes que he practicado han sido sólo buscando un complemento, para las artes marciales, pero sin salirme de mi línea que es el american kenpo. Empecé en american kenpo y creo que  moriré en el american kenpo, así de sencillo.>>

domingo, 22 de junio de 2014

José Negreira, 7° dan de kenpo karate: "Las bases son lo primordial para poder construir más dentro del sistema"

El 30 de noviembre, el “Club Guerrero Kenpo  Karate”, tuvo la oportunidad de asistir a un seminario dictado por una figura destacada en el kenpo a nivel internacional, José Negreira, quien es séptimo dan de american kenpo karate. Desde Argentina viajó hasta Valdivia para compartir sus conocimientos, no tan solo en el seminario, sino que posteriormente guió  los entrenamientos del club durante los días restantes de su estadía. Fue aquí donde tuvimos la posibilidad de conocerlo y entrevistarlo para la revista Sendero Marcial.

¿Aparte de dedicarse a las artes marciales, que otra actividad tiene, o es cien por ciento artes marciales?

Trabajo en pulido y reparaciones de parquet. Aparte hago importaciones de películas de blue-ray, y hace nueve años que soy instructor de la policía federal. 

¿Cuales son sus apreciaciones sobre el seminario que estuvo dictando este fin de semana? 


He visto gente que anda muy bien, que tiene ganas de avanzar y eso es lo que a uno le da fuerza para querer seguir viniendo y brindando lo que uno sabe.

Técnicamente, ¿qué impresión se lleva de los participantes, cómo va el desarrollo?  
Técnicamente, como te dije, bien. La gente bien, hay algunos detalles que hay que pulir que en el trayecto de los próximos años iremos viendo. 

Ayer en el entrenamiento hizo una referencia a la Biblia y como distintas religiones la interpretan de distintas formas, y que lo mismo pasaba con el kenpo, que la gente había visto de distintas formas las técnicas. ¿Sintió que eso ocurría ahora en su visita?

jueves, 19 de junio de 2014

Hernán Asalgado, instructor de taiji quan: "Los primeros enemigos que hay que derrotar son los enemigos internos"

Un viernes de verano por la tarde, Hernán Asalgado miraba las noticias en televisión, particularmente la sección en la que mostraban el panorama para el fin de semana. Entre las ofertas del noticiario, una llamó su atención: se realizarían clases gratuitas de tai chi en la playa de Concón, lugar donde el residía. 

Las clases eran impartidas por un joven estudiante de kung fu (Choy Lee Fut) llamado Rodrigo … que también practicaba tai chi. Hernán pronto sería kinesiólogo y a Rodrigo le causó buena impresión que él quisiera aplicar el tai chi para ayudar a las personas a mejorar su salud. Coincidió que vivían cerca y se fueron haciendo amigos. Durante este tiempo Hernán conoció nuevos elementos de la cultura china, como el “chi kung”, literatura sobre el tai chi, e incluso aprendió a tomar té verde.

miércoles, 6 de noviembre de 2013

Enfoque Marcial: Meijin Dojo


No es raro encontrarse con artistas marciales que han pasado por muchas escuelas buscando una que se ajuste a sus aspiraciones como practicante y persona. Así mismo hay personas que nunca han practicado un arte marcial y sienten la inquietud de hacerlo, pero no saben cual es el lugar adecuado para ellos. Con la finalidad de ayudar a quienes necesiten orientación en este sentido, a la vez que ir conociendo mejor los dojos de Valdivia hemos creado esta sección en la que un escritor de nuestra revista entrenará por un mes con aquellas instituciones que así lo permitan. Luego podrá dar a conocer, de acuerdo a su experiencia, cual es el enfoque de la escuela y dar una idea de lo que uno puede esperar al ir a entrenar con ellos.

Hay que recordar que solo estamos analizando el enfoque, es decir la cantidad de tiempo dedicada a cada área, no somos maestros de artes marciales como para juzgar si lo que hacen es correcto o no.

Tras un mes de entrenamiento en la escuela de Bujinkan Budo Taijutsu, “Meijin Dojo”, obtuve los siguientes resultados:

Técnica:

Esta escuela presenta una dedicación constante al desarrollo técnico, en especial en el área del movimiento. Constantemente se me recordó mejorar la postura, llevando la espalda recta y el centro de gravedad bajo para conseguir el efecto deseado. A pesar de que hubo bastante entrenamiento libre, este siempre fue acompañado de correcciones técnicas, me hicieron ver mis errores y me explicaron el porqué no está funcionando un determinado movimiento. En ningún momento se me incentivó el uso de fuerza por sobre la técnica, ya que los resultados debían venir de una correcta ejecución del movimiento.

Acondicionamiento físico:

Nunca hicimos ejercicio físico por sí solo, sino que siempre fue consecuencia del entrenamiento en sí. En esta escuela se considera que en una pelea fuera del dojo uno no tendrá tiempo para calentar los músculos, y debe estar preparado para defenderse con esta desventaja. Sin embargo en ocasiones hubieron prácticas bastante agotadoras, pero no se exige que las personas cumplan con un nivel físico ya que se cree que es mejor no depender de ello.

Golpes de manos/codos:

Durante el entrenamiento no dedicamos grandes cantidades de tiempo a practicar golpes, pero si se consideran y se incentiva su uso como distracción para ejecutar otros movimientos. Se estudian los distintos golpes, las zonas de golpeo y sus aplicaciones, pero no constituye la parte más importante del entrenamiento.

Patadas/rodillazos:

Mas o menos lo mismo que lo anterior. No se usan patadas altas, ya que el enfoque de esta escuela es desequilibrar al otro mientras se mantiene el propio equilibrio.

Lanzamientos/proyecciones:

Vimos varios tipos de proyecciones, desde distintas posiciones y situaciones, pero no pasamos gran cantidad de tiempo practicándolas, sino que tratando de entender el concepto que había detrás, y la lógica de ellas.

Luxaciones/palancas:

Similar a lo anterior, sin embargo ya que se recomienda terminar el movimiento controlando al adversario, se practican con bastante frecuencia.

Movilidad/movimiento:

Este es un punto que se tocó incansablemente durante el entrenamiento, todo debía hacerse en base al movimiento corporal. Se trabajan continuamente las direcciones, analizando sus efectos. El equilibrio y desequilibrio son temas recurrentes ya que una persona con muy poco esfuerzo puede afectar bastante el equilibrio de otra si se mueve de la forma correcta. Otra razón porque se considera que el enfoque de esta categoría es alto en esta escuela, es que casi todas las técnicas parten con sabaki (esquiva), nunca se practican golpes desde el lugar en que se está parado, todo debe ser en movimiento, y con conciencia de las direcciones que se están ocupando.

Entrenamiento realista:

En ocasiones se practicó la defensa contra ataques no pactados, o contra dos personas en secuencia, sin tiempo para pensar. Sin embargo la mayor parte del entrenamiento funciona a partir de ataques lineares, donde hay un atacante que comienza desde una posición frontal, mientras el otro se defiende. Aún así está escuela practica con mucha frecuencia la henka que son variaciones de las kata, adaptandose a las circunstancias, donde el defensor debe improvisar partir de los conocimientos adquiridos, por lo que le da un toque más realista, donde muchas veces uno se encuentra que ciertas cosas no le funcionan y debe mejorarlas.

Entrenamiento deportivo:

No existe en esta escuela. Se piensa que el enemigo que uno finalmente debe derrotar es el ego y la meta debe ser la auto superación, por lo que no se hace ningún tipo de preparación para competencias deportivas.

Teoría y comprensión:

Este es otro de los puntos en que se enfoca esta escuela. En ocasiones no se te enseñará directamente lo que tienes que hacer, si no que se te mostrarán los principios, que cada cual debe intentar aplicar de acuerdo a sus propias capacidades y características personales. También es frecuente que hayan debates sobre la eficacia de un movimiento u otro; largos periodos de conversación en los que se hacen preguntas, se plantean posibilidades, y se busca llegar a interiorizar lo que se está haciendo.

Filosofía e historia:

En todas las clases se dedicó un rato a conversar sobre los orígenes de las técnicas, de este arte marcial y otros que le precedieron, y cómo están relacionados. También se dedicaron en varias ocasiones a conocer la filosofía del Soke (Masaaki Hatsumi, heredero de las nueve tradiciones marciales que componen la Bujinkan).

Kata/entrenamiento mecánico:

Las “katas” son secuencias de movimientos que se repiten y se buscan aprender a la perfección para internalizar ciertos conceptos. Sin embargo en esta escuela no se dedicó mucho tiempo a esto ya que se concentran mas en la “henka” (explicada anteriormente).

Entrenamiento libre:

Se refiere a la posibilidad de experimentar y cuestionar lo que se está enseñando. Esta escuela destina una gran cantidad de tiempo a esto.

Presión:

Si busca un lugar donde le saquen el jugo hasta la última gota, este no es su lugar. Las relaciones en general son muy horizontales no habiendo grandes diferencias entre los distintos grados, ni una autoridad absolutista de parte del instructor. Cada uno trabaja a su propio ritmo y encuentra su forma de desarrollar el arte sin mayor presión que la que uno pueda poner sobre sí mismo.

domingo, 27 de octubre de 2013

Parque Deportivo Catrico podría incluir sector especial para artes marciales


Valdivia.- 28 de Octubre de 2013

Durante uno de los días en que regalamos la segunda edición de “Sendero Marcial”, se acercó a nosotros Nilo Zúñiga, presidente de la Corporación Catrico para invitarnos al “Carnaval por el Parque Urbano Catrico”. Señaló que podía interesarnos ya que estaba en sus consideraciones incorporar al parque deportivo que forma parte de este proyecto, un sector especial para la práctica de artes marciales.

Vídeo gentileza de Boletín Letra Suelta

El día del carnaval estuvimos ahí y pudimos conversar con Zúñiga sobre este proyecto que busca transformar la “costanera de los pobres” (nombre que recibe la calle San Luis por su aspecto descuidado) “para transformarla en la costanera de los niños y de la gente sencilla”.

Al preguntarle si sería factible destinar un espacio a la práctica de artes
marciales nos contestó que “todo depende de la participación”. “Yo fui dirigente de deportes, se lo buenas que son las artes marciales para mucha gente porque les ayuda a ordenarse. Entonces están todas las posibilidades abiertas porque el parque deportivo lo vamos a diseñar de nuevo, y ahí sería bueno que ustedes tuvieran una fuerte participación para lograr poner un polideportivo pensando en eso” explicó el presidente de la Corporación Catrico.
Nilo Zúñiga, presidente de la Corporación Catrico

Para poder participar de este proyecto, Zúñiga considera que lo ideal es que participen en las reuniones los dirigentes, si es que están ordenados. “Y si no también un grupo puede escoger a alguien como representante al mando” agregó el dirigente.

Nilo aseguró que senadores de distintos partidos políticos firmaron a favor de esta iniciativa, por lo que afirmó que “están todos de acuerdo con que esto tiene que hacerse. Nosotros vamos a pelear para que se logre” . Finalmente dejo hecho el lamado a “estar con nosotros, a participar con nosotros, a pelear con nosotros, porque ahí hacemos más fuerza y lo podemos lograr” .


martes, 1 de octubre de 2013

Tamashi Hankosha: "Alma Rebelde"

En la sede social de la Villa Don Max se han reunido personas de edades diversas que oscilan entre los cinco y los cincuenta y dos años. Con sus trajes blancos y cinturones de diferentes colores, se preparan para un entrenamiento de karate bajo la dirección del sensei Javier Bastidas. Normalmente entrenan separados por grupos etarios, pero en esta ocasión se han reunido para poder hacer una presentación especial para la revista Sendero Marcial. Mientras esperan a que lleguen todos, los más chicos juegan y los adultos elongan. Finalmente están todos listos y se forman frente al instructor para hacer una reverencia, que éste les devuelve. Hay un silencio absoluto y todas las miradas se dirigen hacia Bastidas, mientras les explica las actividades del día. Uno de los pequeños se distrae, pero el profesor aplaude dos veces y menciona su nombre, recuperando su atención inmediatamente.

El grupo da inicio a un breve calentamiento, acompañado por elongaciones. A un pequeño se le desabrocha el cinturón y el sensei corre a ayudarlo. “Es importante comprender que un niño de cuatro años puede entrar si maneja un vocabulario básico para poder manejar las instrucciones” explica Bastidas, instructor de la escuela de karate Tamashihan Kosha. Benjamín Albornoz, de cinco años, es un claro ejemplo de esto. El entrena hace dos años y dice que a pesar de que a veces le ha costado, vale la pena. 

Aprender a moverse

El entrenamiento pasa por distintas etapas. Primero, el sensei hace secuencias de movimientos, las cuales el grupo imita, finalizando con un grito conocido en las artes marciales como kiai. Luego los alumnos se ponen frente a frente y practican continuamente una técnica, y el instructor pasa uno por uno corrigiendo postura. “Deben estar relajados, en buena postura, pero sin rigidez” les indica el sensei.

Hay momentos en que Bastidas pide a uno de sus alumnos, Nicolás Riesco, que dirija a un grupo, mientras el dirige a otro. Riesco recién cursa octavo básico, pero es uno de los alumnos más antiguos en el dojo. “Esto se ha transformado como en un estilo de vida, entonces yo estoy acostumbrado a venir todos los días, y bueno, a esta hora yo podría estar tirado en mi cama, o en el computador, mirando tele, comiendo, pero prefiero venir a entrenar” cuenta el joven karateka. El adolescente práctica todos los días, y sin embargo logra mantener un buen rendimiento en sus estudios. “El tiempo es como un desafío, pero es cosa de organizarse bien y no pasa nada” aclara Nicolás.

Finalmente pasan a lo que se conoce como kumite, que consiste en aplicar las técnicas contra un adversario en una situación de combate. Tras una reverencia, comienzan a moverse y atacarse, sin embargo se diferencia de una pelea, ya que se hace con suavidad. No se trata de vencer al otro, si no que practicar correctamente los movimientos en una situación más cercana a la realidad. Como dice Bastidas, “hay un trabajo psicológico de por medio en que el instructor va poniendo un método de presión, en donde no haya agresividad, si no que un método de presión de reacción”. El instructor piensa que de esta forma la persona puede alcanzar un nivel básico para poder defenderse.

Defender el cuerpo y la salud

A parte de aprender a defenderse, hay quienes buscan mejorar su calidad de vida a través de esta actividad. Luis Soto, a sus 52 años por fin está cumpliendo su sueño de practicar artes marciales. Tres veces a la semana, tras trabajar como mecánico en la papelera CMPC, llega a invertir sus últimas energías del día en esta actividad que según sus declaraciones, le ha ayudado a mejorar su estado y dejar el cigarrillo entre otras cosas.

También es el caso de Víctor Vargas de 35 años que reconoce que su principal razón para acudir es para hacer actividad física. Sin embargo se ha encontrado que sus años de fumador le juegan una mala pasada ante la exigencia del entrenamiento, pero dice que gracias al grupo de personas de la escuela se ha mantenido motivado. Además comenta que el sensei Bastidas lleva sus entrenamientos “de una manera que es convincente, que le gusta lo que hace y eso también atrae a las personas que estamos acá a ser constantes, a seguir viniendo”.

Adaptado a las artes marciales

Javier Bastidas, al igual que algunos de sus alumnos, se inició en las artes marciales desde pequeño. A los cinco años comenzó a practicar judo, pero no fue hasta los doce en que comenzó a tomárselo con la seriedad que le da hoy en día. Desde entonces ha practicado y estudiado otras artes marciales incluyendo karate y ju jitsu, llegando a ser en ambas 1er dan. También es titulado en historia y geografía, pero ha decidido adaptar su vida para poder dedicarse a las artes marciales al cien por ciento de su tiempo. Sin embargo esto no lo ha mantenido alejado de la historia. “Por cosas de la vida enseñe historia en mis dojos, donde estamos hablando también de la historia de donde proviene todo esto, hay viene harta información y estudio constante” manifiesta el sensei.

Bastidas también tiene una escuela de judo y ju jitsu, la cual también lleva por nombre Tamashihan Kosha. Los alumnos que entrenan aquí, son capacitados para entrar en competencia, sin embargo para este instructor, lo verdaderamente importante es la defensa personal. “Hay dos aspectos de practicar el judo, el ámbito competitivo y no competitivo, yo estoy en el no competitivo. Eso no significa que yo no pueda competir cuando yo lo desee, sin embargo me dedico a la otra parte, lo que es más que nada aplicado a la defensa personal” aclara Javier.

Alma Rebelde

Tamashihan Kosha significa “Alma Rebelde”. Esto no quiere decir que las escuelas del sensei Bastidas fomenten la desobediencia, si no que apunta a algo más profundo. En las palabras de este profesor:

“A veces hay muchas restricciones de la mentalidad occidental de los maestros de que un alumno tiene que ser solamente su alumno, y respetar un grado de lealtad de una forma prácticamente dogmática por decirse militar, sin embargo Tamashihan Kosha plantea la idea de que todas las personas puedan aprender con quienes deseen. El interés principal, es que la lealtad es para los principios del arte: respetar a las personas, contribuir al bien, pero teniendo la libertad de expresarse y de pensar, no de seguir un lineamiento que a lo mejor no va comparado con su persona”.

Javier piensa que hacer consultas, querer superar al maestro, y hacer cosas distintas, no son temas que se deberían castigar, y explica que el alma rebelde consiste en que “la persona por rebeldía quiere aprender más”.

Edición N°4